La poda es conveniente hacerla periódicamente, pero sólo las palmas secas, enfermas o sobrantes. Hay que procurar no hacer una poda muy severa, pues no interesa disminuir mucho la superficie capaz de realizar la fotosíntesis y en consecuencia influir en el crecimiento o vida de la palmera.

       
 
Pulsa para volver a la Enciclopedia