En la zona mediterránea del Levante Español, los transplantes deben realizarse cuando las palmeras están activas, es decir, desde finales de la primavera hasta mediados de Julio, aproximadamente. No deben trasplantarse a finales del verano porque la actividad vegetativa termina muy rápidamente y puede faltar tiempo para el desarrollo de nuevas raíces y corren peligro de morir.

Nunca deben trasplantarse en época de frío o invierno, ya que ello conducirá al fracaso. Debe evitarse que el viento mueva las palmeras trasplantadas, hay que podarlas, cortar las palmas restantes por la mitad de su longitud y atarlas durante unos meses, así ofrecen menos resistencia y hay más garantía de éxito. Si se trata de palmeras adultas con una altura de tronco considerable (3 ó 4 metros) es conveniente apuntalarlas para evitar los movimientos del tronco.

       
 
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